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23 marzo, 2015

BEATRIZ CRISTINA SARTI "SILVIA" - CARLOS MARIO LAVERGNE "CACHO" - RAQUEL RINA MENNA "GRINGA"


Finalizando 1975, paso al Frente Nacional de Propaganda, tomando la distribución de los materiales partidarios a los diferentes servicios del ERP.

Milito en un equipo en estrecho contacto con el Negro (Julio Liano), Cacho (Carlos Lavergne) e Hilda o la Gorda (Georgina Simerman). La responsable será Silvia o Sgto Silvia (Beatriz Sarti).

Silvia, también conocida como "la petisa", de cabellos oscuros, usaba un corte , tipo melena a lo príncipe valiente. Sus ojos, también oscuros, expresaban una profunda vivacidad que generaban en mi, confianza, fortaleza y también alegría.

Poseedora de una gran energía para organizar las tareas, concretarlas, dirigir los encuentros, etc. Militamos en contacto permanente, viéndonos varias veces por semana, prácticamente todo el año 1976. Continuábamos participando de los entrenamientos, cuando posible.

El Negro, Cacho , la Gorda, y otros compañeros, vivían en una casa que yo desconocía. años después supe que fue donde estuvo instalada la última imprenta del PRT-ERP, en la localidad de Cortinez, provincia de Buenos Aires.

Yo vivía en otra vivienda, donde junto a otro equipo, me encargaba de la distribución a los servicios precitados en los correspondientes "buzones".


"Cacho" era un compañero de contextura física fortachona, moreno, oriundo de la provincia de Tucumán. Había tenido poliomelitis, razón por la cual caminaba ayudado de muletas.


La casa de Cortínez "cae" el 12 de mayo de 1977, despareciendo todos los habitantes adultos de la misma. Cacho, el Negro, la Gorda y otra compañera que allí vivía y que nunca llegué a encontrar personalmente, conocida como "Gringa" (Raquel Rina Menna), hermana del dirigente de nuestro Partido, Domingo Menna. Los niños, hijos de la Gringa y de la Gorda, son abandonados y luego recuperados por sus respectivas familias.

Raquel R. Menna "Gringa":



Recuerdo que en 1976, me piden que me hiciera cargo, durante algunas semanas, de un niño de unos 7-8 años, llamado Ernesto, que por alguna razón no era conveniente que estuviera en la casa durante ese tiempo.

Era un niño muy despierto y conversador. El tiempo que estuvimos juntos coincidió con la caída del Cdte. Santucho, y de otros cros. de la dirección partidaria, el 19 de julio de 1976 en la localidad de Villa Martelli.

Recuerdo que esa noche habíamos dormido en la casa de un contacto en el gran Bs.As. Cuando salimos muy temprano de la casa, veo en los titulares de los diarios la noticia de la muerte de Santucho y de los otros compañeros. Compro el diario y en Liniers entramos a un café para desayunar. Ernesto que ya sabía leer, ve la noticia donde se menciona también la muerte del gringo Menna y me comenta al borde de las lágrimas que era su tío.

Mucho tiempo después, llegué a la conclusión que durante esas semanas que pasamos juntos se construyó en la casa que vivían, la imprenta clandestina, su mecanismo de ingreso, etc. Por razones de seguridad, la existencia de la misma, era algo que los niños desconocían. El resto de los niños eran demasiado pequeños para ser considerados algún tipo de riesgo a la seguridad.

Más de treinta años después, a través de una compañera con la que tratamos de reunir datos para establecer el posible final que han tenido algunos compañeros que conocimos, entro en contacto con Ernesto, hoy médico en nuestro país.

"Silvia" (Beatriz Sarti) fue secuestrada el 17 de mayo de 1977, unos días después de la caída de la imprenta de Cortínez.

         POESIA DE BEATRIZ (reproducida de la página: desaparecidos.org )

                           Los ojos de luz y la frente de ámbar
                      la boca es firmeza y las manos hablan  
                      hay una caricia que espera en mi mano
                      y hay un un gran deseo que quizás es temprano.

                     Hay una sonrisa culpable en mi boca
                     y hay una mirada que parece ansiosa,
                     con sed de vivir la luminosa locura 
                     de una adolescencia plena de aventuras.

                     Que dicen los ojos del amor cercano? 
                     Que dice la brisa que pasa a mi lado 
                     Y que hay en el beso rápido, a escondidas
                     sino esa frescura de ansias contenidas?

                     Y que hay en ese abrazo que acerca los cuerpos, 
                     que hay en los ojos que van a mi encuentro? 
                     lo que solo puede dar la adolescencia 
                     rompe viejos moldes, llegar a una meta
                     esa es mi respuesta.

Aida Sarti, Madre de Plaza de Mayo.